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¿Cómo saber si un electrodoméstico es eficiente?

De todos es sabido que hay aparatos que consumen más o consumen menos, siendo del mismo tipo. Generalmente los más modernos llevan tecnologías más avanzadas que buscan sobre todo la eficacia y el bajo consumo eléctrico. Si tenemos en mente cambiar nuestros viejos electrodomésticos, una buena idea, sobre todo pensando en el medio y largo plazo, es adquirir aquellos que ahorran energía.

Diferenciar entre un aparato eléctrico con mayor o menor consumo es muy sencillo, ya que tienen una pegatina donde aparece su nivel de eficiencia energética, con lo que podemos saber de antemano si es lo que buscamos o no.

El ahorro es importante especialmente en aparatos como frigoríficos, lavavajillas, secadoras, lavadoras, hornos eléctricos, etc. Aquí os mostramos cómo saber si un aparato nos va a suponer mucho consumo o por el contrario serán de consumo moderado o bajo.

Escala de colores y letras

Se basa en una escala de colores y letras, siendo los más eficientes la letra A+++ de color verde y los que más consumen la letra D de color rojo fuerte. Además incluye otras marcas intermedias.

Empezando por los aparatos más eficientes, el primero, como hemos dicho, sería el A+++ de color verde intenso y le seguirían A++ y A+, cada una con una tonalidad de verde menos fuerte. Estos son los electrodomésticos más eficientes y por tanto con los que vamos a consumir menos energía.

En un nivel intermedio se encontrarían A (amarillo) y B (naranja claro), cuyos aparatos tendrían un consumo moderado. Éstos estarían un poco en la media, sin llegar a consumir en extremo pero tampoco siendo eficientes.

Por otro lado, los que más consumen, estarían calificados con la letra C (naranja oscuro) y D (rojo). Estos son los que nos harán gastar más en la factura.

En otras ocasiones podremos ver incluso letras E, F y G. En este caso la escala va de A, el más eficiente, a la G, el menos eficiente, pero sin añadir A++ y A+. Es decir, iría de A, pasando por B, C, D, E, F y G. Mismo sistema que lo anterior.

Lo normal es que los aparatos más eficientes sean más caros, pero es una inversión que podemos amortizar en poco tiempo y que merece la pena sin duda.