Bombilla tradicional

 ¿Cuál es el ahorro real al utilizar bombillas LED frente a las tradicionales? ¿Merece la pena el cambio?

Las bombillas incandescentes, halógenas o fluorescentes están dejando paso poco a poco a las lámparas LED, una tecnología que aporta resultados similares o incluso mejores en cuanto a luminosidad y opciones, pero que sobre todo ayuda a ahorrar dinero a los consumidores. Evidentemente cambiar las bombillas de una vivienda requiere un gasto, una inversión inicial. ¿Es realmente interesante gastar más en comprar bombillas LED? ¿Cuál es el ahorro real?

Análisis utilizando 10 bombillas de ambos tipos

En este interesante artículo de Xataka han analizado el consumo en un hogar que utiliza 10 bombillas, comparando el gasto que supone tener lámparas tradicionales (de 60w) y el equivalente con LED (de 7w).  

Según podemos ver, teniendo en cuenta un uso de 6 horas, las 10 bombillas tradicionales consumirían 11,16kWh al mes, mientras que las LED únicamente 1,302kWh. Cuando se realizó el estudio el precio de la electricidad en España era de unos 0,17€ cada kWh, por lo que en el primer caso el gasto monetario sería de 1,89€, mientras que utilizando bombillas LED sería de 0,22€. La diferencia en cuanto a ahorro es claro: más de 1,60€ mensuales por cada bombilla, lo que supone al año casi 200€ las 10 bombillas. Todo este cálculo suponiendo que las 10 bombillas estén encendidas 6 horas durante los 365 días del año. A más tiempo de uso, más ahorro.

Diferencia en el precio según el tipo

Las bombillas LED son más caras que las tradicionales. Hay diferentes modelos y los precios pueden ir desde unos 10€ hasta 60€. Dependiendo de la potencia, ángulo de apertura, etc. Si utilizamos un cálculo medio de unos 20€ por bombilla, cambiar 10 bombillas nos supone unos 200€, prácticamente el mismo ahorro que obtendremos en un año.

La inversión inicial es importante, pero es un dinero que podemos recuperar incluso en menos de un año. Además, las bombilas LED tienen una vida útil que suele superar los 10 años, por lo que al final, sin contar el ahorro, lo normal es que salgan más rentables que las bombillas tradicionales.

Una buena opción para no tener que hacer un desembolso grande de golpe, es ir cambiando las bombillas de forma gradual. En los lugares donde más tiempo esté encendida, como puede ser el salón o la cocina, cambiar las primeras. En otros lugares como pasillos y zonas donde estamos de paso o muy poco tiempo, pueden ser las últimas en cambiarse. 



¿Quieres conocernos? Te llamamos

¿Quieres conocernos? Te llamamos

 

 

Utilizamos cookies de terceros que analizan de forma estadística el uso que se realiza de nuestra Web con la finalidad de mejorar nuestros servicios y contenidos. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información o cambiar su configuración. Ver Política de cookies