7 Medidas para combatir la pobreza energética en casa

 

 

Según cifras de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el 20% del total de la energía que se consume en España, corresponde al consumo de los hogares, siendo el consumo más elevado el de la calefacción en invierno.

No es la primera vez que publicamos un post para ahorrar energía y estamos convencidos de que cogiendo un consejo de aquí y otro de allá, siempre dentro de nuestras posibilidades, conseguiremos un ahorro importante de energía en nuestra vivienda o negocio.

Hoy vamos a incluir unas pautas de ahorro básicas, alguna de las cuales podremos hacer nosotros mismos, por lo que ya no tendremos excusa para seguir pasando frío este invierno.

 

  1. Sellar puertas y ventanas

 

Si no nos viene bien llamar a un profesional, esto podemos hacerlo nosotros mismos (nunca quedará igual, pero nos saca del apuro)

La solución más económica es adquirir burletes para instalar entre las partes móviles de las puertas y las ventanas que dan al exterior, así como las puertas entre espacios calefactados y no calefactados, sellándolas así herméticamente.

En puertas se pueden instalar en las bases, el marco y los batientes. En ventanas se deben instalar en todos los lados de la ventana.

Hay distintos tipos de burletes, siendo los más adecuados los de caucho y silicona para estos casos, ya que son los más resistentes a la climatología.

 

  1. Apagar aparatos en standby

 

Los aparatos en standby en el domicilio suponen el 10% del consumo total. ¿Qué podemos hacer para evitar este consumo?

Usar temporizadores por ejemplo para la calefacción o el termo eléctrico.

Usar regletas con interruptor para aparatos como televisión, mini cadena, cargadores, ordenador, microondas, máquina de café, altavoces… Y apagar siempre cuando no se esté usando.

 

  1. Renovar los electrodomésticos

 

Renovar los viejos electrodomésticos por uno más eficiente puede parecer una medida con un coste elevado, sin embargo el ahorro en este caso sería a largo plazo, ya que la sustitución de un electrodoméstico de consumo normal o alto a uno de bajo consumo (A+++) puede resultar en un ahorro de hasta el 50%.

 

  1. Mantener una temperatura estable

 

Subir y bajar la temperatura de la vivienda constantemente así como encender y apagar los aparatos, genera un gasto elevado de energía.

Es recomendable también llevar un mantenimiento adecuado de la calefacción; hay que purgar los radiadores, ya que de lo contrario necesitaríamos una potencia mayor para su funcionamiento y esto acabaría reflejándose en la factura.

La temperatura ideal para la calefacción se sitúa entre 19ºC y 21ºC, por encima de esta temperatura, el consumo se dispara.

 

  1. Poner alfombras en el suelo

 

Del mismo modo que con el aislamiento de puertas y ventanas, a veces el calor puede escapar también por el suelo, por lo que tanto el aislamiento, como la sensación de calidez, será mayor colocando alfombras en el salón y las habitaciones.

 

  1. Colocar leds en lugar de bombillas tradicionales

 

De media en un hogar español hay unas 22,8 bombillas y el uso de leds parece que no termina de arrancar (quizá por el desembolso inicial; son aproximadamente 4 veces más caros que las bombillas incandescentes), sin embargo el cambio de las bombillas convencionales por bombillas de led puede suponer un ahorro de hasta 100€ al año, además de que la vida útil de las mismas es unas 20 veces superior a la de las convencionales.

 

  1. Cuidado con el uso del frigorífico

 

Si los electrodomésticos suponen un 45% del consumo de electricidad del hogar, de este porcentaje un 18% pertenece al consumo del frigorífico.

Para que este consumo no se dispare hay que seguir unas pautas que, aunque parecen lógicas, muchas veces se nos pasan por alto.

 

  • Evitar abrir muchas veces el frigorífico. Si vamos a preparar algo, lo mejor es tener claro qué vamos a necesitar de la nevera y sacarlo todo de una.
  • No introducir comida caliente, ya que esto hará que la temperatura interior aumente y el frigorífico necesite más potencia para volver a la temperatura adecuada.
  • Descongelar regularmente para evitar placas de hielo. Con tan solo 3 milímetros de escharcha podría aumentar el consumo hasta en un 30%.
  • No instalar cerca de una fuente de calor como un horno, un radiador o una cocina eléctrica.
  • No poner una temperatura demasiado baja; 5ºC para la nevera y -18ºC para el congelador será suficiente.

 

Seguiremos informando de medidas de ahorro para conseguir optimizar nuestro consumo al máximo, mientras tanto, ¡vamos a intentar llevar a cabo estas siete!



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