¿Qué es la obsolescencia programada? Sal de dudas

Es interesante que sepas qué es la obsolescencia programada. Esta se origina en los años 1920 cuando los principales fabricantes de bombillas crean el cártel Phoebus, que se encargó de la fabricación y venta de bombillas que podían haber hecho evolucionar la producción de bombillas hacia una mejor eficiencia y duración de las mismas.

El concepto de obsolescencia programada determina la programación del fin de la vida útil de un producto y su único fin es el lucro económico.

Qué es la obsolescencia programada

Para saber qué es la obsolencia programada te servirá con esta definición: es la vida útil que la fabricante le da al producto. A partir de ese momento será caduco como sucede, por ejemplo, con los alimentos.

Tipos de obsolescencia programada

Hoy en día esta práctica está extendida a prácticamente todas las compras, de hecho existen diferentes tipos de obsolescencia, que según Wikipedia, son las siguientes:

  • La obsolescencia programada propiamente dicha

Plantea una vida corta del producto, si fuera necesario mediante la inclusión de un dispositivo interno para que el aparato llegue al final de su vida útil después de un cierto número de utilizaciones.

  • La obsolescencia indirecta:

Cuando no se puede reparar un artículo por falta de repuestos.

  • La obsolescencia funcional por defecto

Una parte falla y contamina al resto. Suele ser un tema de incompatibilidades.

  • La obsolescencia por incompatibilidad

Cuando la tecnología evoluciona y un producto queda obsoleto pese a estar en un perfecto estado.

  • La obsolescencia psicológica

Que los productos tengan una vida corta para que luego tengas que comprar uno nuevo. Es un tema que está preestablecido.

  • La obsolescencia por caducidad 

Esta es cada vez más combatida pero el claro ejemplo es los productos alimentarios. Muchas veces es artificial.

  • La obsolescencia ecológica

Un ejemplo es el diésel. Con la excusa del compromiso verde se acorta la vida de productos en buen estado que se considera menos ecológicos.

Esta última categoría está altamente relacionada con el greenwashing o lavado de cara «verde» empresarial.

Obviamente esta práctica tiene consecuencias negativas y no solo para nuestro bolsillo, obligándonos a comprar un producto nuevo si se estropea por resultar más económico que arreglarlo o sencillamente por no poder ser arreglado, sino por supuesto, para el medioambiente, por la acumulación de residuos, la contaminación y las emisiones de la fabricación en serie.

En la actualidad existe una fundación llamada FENISS (Fundación Energía e Innovación Sostenible sin Obsolescencia Programada) que dispone de un sello llamado “Sello ISSOP” que se otorga a todas aquellas empresas y organizaciones que cumplan una serie de premisas:

  • Contribuir a la mejora energética a la disminución de emisiones, con el objeto de reducir las huellas de carbono y ecológica corporativa.
  • Realizar la correcta gestión de residuos.
  • Promover la cultura del consumo social y ambientalmente responsable.
  • Apostar por una responsabilidad ambiental la preservación del Medio Ambiente local.
  • Facilitar el acceso a la formación ambiental y de integración social.
  • Evitar hacer uso de una publicidad engañosa o ambiental y socialmente irresponsable.
  • Promover la igualdad e integración social.
  • Facilitar la conciliación laboral, familiar y personal.

Promover y difundir los compromisos adoptados hacia un modelo de gestión más sostenible y responsable. Incluir en sus contratos con terceros clausulas que impidan la corrupción.

¿Ya sabes qué es la obsolescencia programada y por qué es tan importante para el futuro del planeta? Esperamos que así sea porque eso significará que te ha sido útil el artículo. Otra forma de eco de colaborar con el medio ambiente es contratar una eléctrica verde.