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Cómo ahorrar energía este invierno

Sea porque esperas disminuir el impacto ambiental o porque quieres ahorrarte unos euros, reducir tu consumo eléctrico puede servirte para ambos casos.

Enfriar o calentar tu casa en climas hostiles, será una de los gastos más elevados en tu presupuesto mensual. En invierno por la necesidad de usar durante más tiempo la calefacción y debido a las fiestas navideñas el consumo se dispara y por otra, el coste de la luz también, durante estos días suele ser más elevado.

Por fortuna, en algunos casos,  esto sí tiene solución y desde Gana Energía y en colaboración con 2×3, hemos decidido traerte unos simples consejos que te permitirán disminuir tu consumo de electricidad. ¿Suena interesante? ¡Pues sigue leyendo!

Encárgate de las corrientes de aire

Ventilaciones en las puertas, ventanas y suelo pueden hacer que el aire frío entre y el caliente salga. Así que instala aislantes en tus puertas y ventanas. Puedes usar un sellante, gomas (que podemos encontrar en cualquier ferretería), madera o incluso papel periódico enrollado. Para los días más fríos y si vives cerca del mar o montaña, un rollo de mantas funciona como buen aislante para la parte inferior de tus puertas.

Los suelos agrietados o con escapes de ventilación también ocasionan escape del calor, así que revísalos cuidadosamente y mantenlo sellado. Se aconseja cada par de años reparar juntas desgastadas a través de masilla.

Vigila otros lugares que pueden permitirla entrada de aire frío, tales como puertas para mascotas, entre otros. En general, intenta mantener tu hogar lo más cerrado y acondicionado posible. Aún así, ves con cautela y sobre todo, nunca cubras las ventilaciones, ya que esto podría incrementar los niveles de dióxido de carbono dentro de la casa.

Mientras tanto, si tus ventanas no están reforzadas, es buena idea cerrar las cortinas o persianas tan pronto el sol se oculte. Ventilar el hogar durante el medio día para aprovechar las horas que tu casa menos se pueda enfriar y mantener las cortinas abiertas durante el día, el resplandor del sol en tus ventanas ayudará a mantener el calor.

Evita dejar cualquier dispositivo en standby

Ya sean televisores, blu-rays, portátiles,entre otros, trata de que ninguno se quede en suspensión. Mientras estén así,siguen encendidos y, por lo tanto, gastando energía. En lugar de esto, apágalos completamente (o hasta desenchúfalos). De acuerdo con expertos, esto puede representar un ahorro de hasta 28 euros en un año.

Aísla el techo de tu casa

Puedes ahorrar una cantidad importante de dinero si tu casa está bien aislada. Los expertos consideran que un cuarto del calor de una casa se escapa por el techo si este no está sellado de la mejor manera. Puedes hacerlo con tus techos, paredes, suelos, entre otros. Esto llevará a un clima más cálido y, con ello, facturas más bajas.

Mantén el calor bajo control

Instalar un termostato, temporizador o radiador, puede ahorrarte hasta 72 euros en un año si lo usas eficientemente,según expertos. Esto significa que puedes programar el temporizador para cambiar la temperatura gradualmente antes de levantarte o de llegar a casa, lo que ahorra electricidad en comparación a subir el termostato de un tirón.

Los termostatos inteligentes también son una buena idea. Tecnología punta para ayudarte a controlar el calor de forma remota a través de una app.

Cámbiate a bombillas LED

La Unión Europea ya ha prohibido la comercialización de bombillas halógenas pero la mayoría de personas no se plantea cambiar de iluminación hasta que no le quede más remedio y la vida útil de esta desaparezca.

Reemplazar tus luces incandescentes por led es una excelente inversión, aunque estos sean más costosos tienen muchísima más vida útil. Unas 50.000 horas, en promedio, lo que quiere decir que si los usas por 12 horas, pueden durarte hasta 11 años. Además, consumen mucha menos electricidad y el ahorro energético a diario es considerable.  

También y aunque suene lógico, debemos acostumbrarnos a apagar las luces de las habitaciones que no estemos así como a pagar la calefacción de habitaciones que no pasamos largas estancias.

Lava tu ropa a 30°C

A menos que tengas una razón de peso, lavar tu ropa a más de 30° no es necesario, ya que la mayoría de detergentes están fabricados para funcionar a esta temperatura, o incluso menos.

Usar una secadora puede ser una necesidad durante el invierno, ya que dejar tu ropa secando al aire no funciona por el frío. Pero trata de ahorrar tiempo de secado utilizando el centrifugado de tu lavadora al máximo nivel antes de introducirlo en la secadora.

También asegúrate de que llenar la lavador a cada vez que la uses. Misma regla que para tu secadora o lavavajillas.

Realiza mantenimiento a tus aparatos

Si tienes calefacción centralizada de gas o aceite, intenta realizarle un análisis anual calificado para asegurarte deque funciona bien. Por otra parte, si tu caldera ya está vieja, quizá sería mejor que la reemplaces, aunque estas son bastante costosas, a la larga podría resultar una buena inversión.

La calefacción debe estar purgada antes de comenzar la época de uso y mantenerla con una temperatura de 21º durante el día y entre 15º/17º durante la noche.

Dedicarle un poco de tiempo al aislamiento y al ahorro de energía influye en tu factura (por no hablar también del efecto medioambiental). Aún así, si consideras que estás pagando de más en tu compañía eléctrica o que tu tarifa eléctrica no se ajusta a tus necesidades, puedes pedirnos un estudio sin compromiso de tu factura actual a través de nuestro número gratuito  900 53 56 89 o escribiéndonos a info@ganaenergia.com. Encontraremos la mejor solución para ti y disfrutarás de energía verde.