El teletrabajo llegó para quedarse. Y aunque trabajar desde casa tiene muchas ventajas —más comodidad, menos desplazamientos y mayor flexibilidad— también trae un efecto que se nota rápido: suben los gastos del hogar.
La luz, la calefacción, el aire acondicionado o incluso el consumo del ordenador pueden hacer que tu factura aumente más de lo que imaginas. Por eso, en Gana Energía hemos preparado esta guía práctica para ayudarte a reducir los gastos del teletrabajo sin complicarte la vida y sin trabajar a oscuras.
Tabla de contenidos
Toggle¿Cuáles son los principales gastos del teletrabajo?
Trabajar desde casa significa que tu vivienda pasa muchas más horas “en funcionamiento”.
Estos son los gastos que más suelen aumentar:
Al teletrabajar, tu vivienda pasa muchas más horas “en funcionamiento”. Estos son los suministros que más sufren:
- Electricidad: El ordenador, el monitor extra, el router y la iluminación están activos al menos 8 horas más al día.
- Climatización: Es el “gasto invisible” que más pesa. Según el IDAE, la calefacción y el aire acondicionado pueden representar entre el 40% y el 60% del consumo energético total de una casa.
- Internet: Muchos profesionales han tenido que aumentar su velocidad de fibra o instalar repetidores WiFi para asegurar las videollamadas.
¿Cuánto aumenta la factura por teletrabajar?
Distintos análisis estiman que el teletrabajo puede aumentar el gasto eléctrico entre 15 € y 50 € al mes, dependiendo principalmente del tipo de climatización y de la eficiencia de tu tarifa.
Cómo ahorrar luz trabajando desde casa
Aquí viene lo importante: reducir el gasto sin afectar tu comodidad ni productividad.
![]()
1. Trabaja en la zona más luminosa de la casa
La luz del día es gratuita y es el mejor ahorro posible. Colocar tu escritorio cerca de una ventana no solo reduce el uso de bombillas, sino que disminuye la fatiga visual y mejora tu concentración.
2. Controla la calefacción y el aire acondicionado
Este es el punto donde más dinero puedes ahorrar. Cada grado de diferencia puede aumentar el consumo entre un 7% y un 10%.
- Invierno: Mantén la temperatura entre 20°C y 21°C.
- Verano: Lo ideal son 24°C – 26°C.
- Consejo: No hace falta estar en manga corta en enero para teletrabajar a gusto.
Temperatura ideal de una casa: Guía definitiva para confort, ahorro y bienestar
3. Usa iluminación LED
Cambiar bombillas antiguas por LED puede reducir el consumo de iluminación hasta un 80%. Además, duran mucho más tiempo, por lo que ahorras por partida doble.
4. Activa el modo ahorro en tu ordenador
Un portátil consume significativamente menos que un PC de sobremesa. Además, puedes optimizar tu equipo así:
- Reduce el brillo de la pantalla.
- Activa la suspensión automática tras 5 o 10 minutos de inactividad.
- Apaga el monitor durante las pausas largas o llamadas que solo requieran audio.
5. Evita el consumo fantasma
Regletas con interruptor son tus mejores aliadas. Al terminar la jornada, apaga la regleta donde tienes conectados el monitor, la impresora y los cargadores. Evitarás ese gasto constante de energía que no produce nada.
6. Organiza mejor tus horarios
Estar en casa te permite gestionar mejor el uso de los electrodomésticos más potentes:
- Cocina en bloques: Aprovecha un solo encendido de horno o vitrocerámica para preparar varias comidas a la vez (Batch Cooking). Ahorrarás tiempo y mucha energía.
- Sincroniza tareas: Aprovecha los descansos para poner la lavadora o el lavavajillas. Al estar presente, puedes evitar que los aparatos se queden en standby una vez terminen su ciclo, o si tienes una tarifa por tramos aprovechar las horas más económicas.
7. Revisa tu tarifa eléctrica
Muchos hogares teletrabajan con tarifas pensadas para una vivienda que antes estaba vacía durante el día. Si tu consumo ha cambiado, tu tarifa también debería hacerlo.
¿Te conviene un precio fijo las 24h para no mirar el reloj o quizás una tarifa por tramos? Lo cierto es que, en la mayoría de los casos, nuestros hábitos ya se adaptan a los tramos horarios de forma natural sin tener que cambiar nada en nuestra rutina.
Sin embargo, el ahorro real no está solo en el nombre de la tarifa. Hay otros puntos en tu factura que suelen pasar desapercibidos y que disparan el coste:
- Potencia contratada: ¿Estás pagando por lo que realmente necesitas?
- Precios inflados: Revisa si el coste por kWh sigue siendo ajustado.
- Servicios extra innecesarios: Seguros de mantenimiento o “extras” que nunca has pedido.
Porque a veces el mayor ahorro no está en apagar bombillas… sino en tener un contrato mejor ajustado.
¿Te ayudamos a decidir? Si quieres saber cuál es la tarifa que mejor se adapta a tu modo de vida, llámanos. En solo tres minutos revisaremos tu factura contigo para ayudarte a ahorrar de verdad.
Autónomos: ¿Cómo desgravar los suministros?
Si eres autónomo y trabajas desde casa, la ley te permite desgravar parte de los gastos de luz, internet, gas y agua.
- Por norma general, puedes deducirte el 30% sobre la parte proporcional de los metros cuadrados de la casa que utilices para tu actividad.
- Ejemplo: Si tu despacho ocupa el 10% de tu casa, podrás desgravar el 30% de ese 10% del total de la factura.