Para ahorrar en la factura del gas, revisa cuánto consumes, el precio que pagas y los cargos adicionales. Después, aplica los cambios a los usos de gas que tienes en casa: calefacción, agua caliente o cocina.
Compara tu última factura con otra de un periodo similar. Los kWh, los días facturados y el tipo de lectura te ayudarán a descubrir por qué pagas más.
Antes de cambiar hábitos, comprueba por qué pagas más
| Qué observas | Qué revisar |
|---|---|
| Han aumentado los kWh | Días del periodo, frío, ocupación y horas de calefacción |
| Pagas más con un consumo parecido | Precio por kWh y fin de descuentos |
| El recibo cubre más días | Fechas de inicio y fin |
| Aparece una lectura estimada | Lecturas y fechas; consulta cómo comunicar la lectura real |
| Hay un cargo nuevo | Su origen, periodo y condiciones |
La CNMC explica los componentes de la factura y las lecturas. Ten en cuenta que una lectura tomada hoy no tiene por qué coincidir con la fecha de cierre del recibo.
Revisa tu tarifa y los servicios que tienes contratados
Compara el coste anual con tu consumo de los últimos doce meses. Una factura de verano no representa bien el gasto de una vivienda con calefacción de gas.
Revisa estos cinco puntos:
- Precio por kWh: si es variable, comprueba cómo se actualiza.
- Término fijo: calcula su coste para el mismo periodo.
- Servicios adicionales: revisa su precio, cobertura y posibles duplicidades.
- Descuentos y permanencia: comprueba cuánto duran y qué pagarías después.
- Impuestos: compara siempre importes sobre la misma base.
Si decides prescindir de un servicio comercial de mantenimiento, seguirás teniendo las obligaciones de mantenimiento e inspección que correspondan a tu instalación.
El peaje de acceso depende principalmente del consumo anual y es distinto de la oferta comercial. Los límites son RL.1 hasta 5.000 kWh; RL.2, más de 5.000 y hasta 15.000; y RL.3, más de 15.000 y hasta 50.000 kWh. No puedes elegir libremente el tramo para pagar menos: están definidos en la Circular 6/2020 de la CNMC.
Consulta las tarifas de gas de Gana Energía y compáralas con tu contrato según tu consumo anual.
Reduce el consumo donde realmente utilizas gas
Comprueba qué aparatos funcionan con gas: ahorrar en un equipo eléctrico no reducirá este recibo.
Si utilizas gas para la calefacción
Programa el encendido según la ocupación y adapta la temperatura al clima, al aislamiento y a las necesidades de quienes viven en casa. El IDAE utiliza 21 °C como referencia de confort con ropa adecuada: se refiere al ambiente, no al agua de los radiadores.
Para aprovechar mejor la instalación:
- Mantén los radiadores libres de ropa, muebles y cortinas.
- Revisa el equipo antes del invierno y sigue sus pautas de mantenimiento.
- Reduce las pérdidas por ventanas y cajones de persiana sin tapar las rejillas de ventilación.
- Aprovecha el sol, cierra persianas por la noche y ventila brevemente con la calefacción apagada.
Si regulas por habitaciones, comprueba que el sistema admite el cierre de radiadores antes de cerrar muchos a la vez.

Si utilizas gas para el agua caliente
Acorta las duchas, cierra el grifo mientras te enjabonas y repara goteos. Cuando no necesites agua caliente, coloca el mando en posición fría.
Ajusta la temperatura según el tipo de equipo. En un calentador instantáneo, evita calentar en exceso para después mezclar mucha agua fría, siguiendo las indicaciones del fabricante.
Si tienes un acumulador, consulta el manual o al servicio técnico antes de cambiar la temperatura: el agua almacenada y las funciones de protección requieren ajustes específicos. La información de Vaillant sobre acumuladores explica esta diferencia.
Si cocinas con gas
Usa tapas cuando la preparación lo permita, ajusta la llama al fondo del recipiente y baja la intensidad cuando ya no necesites tanto calor, como recomienda Sedigas. Elige recipientes adecuados y limpia los quemadores según las instrucciones del fabricante.
El ahorro sobre el recibo dependerá del peso que tenga la cocina frente a los otros usos del gas.
Cuánto puedes ahorrar: un ejemplo de cálculo
Consumir un 10 % menos no reduce necesariamente un 10 % toda la factura, porque algunos conceptos se mantienen.
Este ejemplo hipotético corresponde a 30 días, con un precio inventado de 0,08 €/kWh y todos los importes antes de impuestos:
| Concepto | Antes | Con un 10 % menos de consumo |
|---|---|---|
| Consumo | 1.000 kWh | 900 kWh |
| Energía a 0,08 €/kWh | 80 € | 72 € |
| Término fijo | 10 € | 10 € |
| Otros conceptos independientes del consumo | 5 € | 5 € |
| Subtotal antes de impuestos | 95 € | 87 € |
El ahorro es 100 kWh × 0,08 €/kWh = 8 €. El consumo baja un 10 %, pero el subtotal disminuye un 8,4 %.
No es una tarifa de Gana Energía ni una factura completa: excluye impuestos y cargos extraordinarios. En un recibo real también habrá que recalcular los impuestos que dependan del consumo o del importe facturado.
Cómo comprobar si estás ahorrando en gas
Calcula el consumo diario para comparar recibos de distinta duración:
Consumo diario = kWh facturados ÷ días del periodo.
Por ejemplo, 900 kWh en 30 días y 1.200 kWh en 40 días equivalen a lo mismo: 30 kWh diarios.
Compara preferentemente lecturas reales y periodos con ocupación y usos similares. Los kWh por día no corrigen el efecto del clima: un invierno más suave también puede reducir el consumo.
Revisa por separado energía y dinero. Si pagas menos consumiendo lo mismo, puede haber bajado el precio; si consumes menos pero pagas más, comprueba precios, cargos y regularizaciones.
