Si estás leyendo esto, probablemente ya hayas sentido ese “hilito” de aire helado mientras ves la televisión o has notado que, por mucho que subas la calefacción, el calor parece escaparse por arte de magia. No te preocupes: aislar las ventanas del frío es la forma más rápida y económica de recuperar el confort en casa.
Hace unos años, viviendo en un piso antiguo en el centro, aprendí por las malas que una ventana mal sellada es como tener un agujero en la cartera. Tras probar decenas de soluciones, hoy te explico qué funciona de verdad, qué es tirar el dinero y cómo puedes hacerlo tú mismo este fin de semana para mejorar tu eficiencia energética.
Tabla de contenidos
TogglePaso 1: Localiza las fugas (El truco de la vela)
Antes de gastar un euro, debes saber por dónde entra el enemigo. Un método infalible que siempre recomiendo es pasar una vela encendida o un mechero (con mucho cuidado) por el marco de la ventana en un día de viento. Si la llama oscila, has encontrado una filtración de aire.
Otro punto crítico es el cajón de la persiana. Pon la mano cerca: si sientes aire, ahí tienes tu principal fuga térmica. Detectar estos puntos es clave antes de aplicar cualquier método de cómo aislar ventanas del frío.
Mejores métodos para aislar ventanas del frío sin cambiarlas
Dependiendo de tu presupuesto y del tipo de ventana, aquí tienes las soluciones más efectivas ordenadas de menor a mayor complejidad:
1. Burletes: La solución estrella
Los burletes son bandas de material aislante que se pegan en los marcos. Pero ojo, no todos son iguales:
- De espuma: Son los más baratos, pero duran poco. Úsalos solo si el hueco a tapar es muy pequeño.
- De caucho (EPI): Mis favoritos. Son resistentes, aguantan la intemperie y sellan huecos de hasta 5 mm.
- De silicona: Son los más duraderos (hasta 15 años) y estéticos, ideales para ventanas de madera o aluminio de alta calidad.
2. Film transparente o láminas térmicas
Si tienes cristales sencillos (no climalit), notarás que el vidrio está siempre helado. Una lámina de aislamiento térmico es un plástico transparente que se pega al cristal y crea una cámara de aire extra. Es casi invisible y reduce la pérdida de calor significativamente.
3. El gran olvidado: El aislante para el cajón de persiana
Muchas personas se obsesionan con el cristal y olvidan que el cajón de la persiana suele ser una caja de plástico hueca que comunica directamente con el exterior. Introducir un panel de poliestireno o lana de roca específico para persianas es la mejora que más notarás en la temperatura de tu salón.
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¿Cómo aislar ventanas correderas?: El reto específico
Las ventanas correderas son, por diseño, las más ineficientes. El aire suele entrar por el carril y por el cruce de las hojas. Para aprender cómo aislar ventanas del frío cuando son correderas, necesitas accesorios específicos:
- Usa burletes de cepillo: Se colocan en los laterales y en el cruce de hojas para que la ventana pueda seguir deslizando mientras frena el aire.
- Sellado de silicona neutra: Si detectas grietas entre el marco y la pared, aplica una línea de silicona. Es un cambio pequeño que marca una diferencia enorme.
Mi experiencia real: El año pasado ayudé a un amigo a aislar su vivienda. Gastamos unos 45€ en materiales (burletes de caucho y paneles para persianas). El resultado fue una subida de 3°C en la temperatura base de la casa. Según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), mejorar el aislamiento puede suponer un ahorro de hasta el 30% en climatización.