Cuando empieza el calor, yo también me hago la misma pregunta cada verano: ¿cómo usar el aire acondicionado sin que la factura se dispare? Después de varios veranos de prueba y error, he aprendido que la temperatura ideal del aire acondicionado para ahorrar y algunos hábitos inteligentes marcan la diferencia.
Aquí te cuento lo que realmente funciona para ahorrar con el aire acondicionado sin renunciar al confort.
¿Por qué el aire acondicionado consume tanta luz?
El aire acondicionado es uno de los electrodomésticos que más energía consume en casa, especialmente si lo usamos muchas horas o a temperaturas muy bajas. Según el IDAE, representa más del 10 % del consumo eléctrico en verano en algunos hogares.
Lo que no todos saben es que por cada grado que bajas el termostato por debajo de 24 °C, el consumo puede aumentar entre un 7 % y un 10 %. Sí, un pequeño gesto que se nota en la factura.
Además, la OCU también destaca la importancia de elegir un buen aparato de aire acondicionado: El tamaño correcto, la eficiencia adecuada e incluso la ubicación del mismo pueden marcar la diferencia.
¿Cuál es la temperatura ideal del aire acondicionado para ahorrar?
La mayoría de expertos y organismos oficiales (como IDAE o la OCU) coinciden en que la temperatura ideal para ahorrar energía está entre 24 y 26 °C. En mi caso, programarlo a 25 °C con modo ECO es más que suficiente para estar fresca sin malgastar energía.
Además, usarlo de forma constante y sin grandes subidas o bajadas de temperatura es mucho más eficiente que apagarlo y volver a encenderlo.

Consejos clave para ahorrar con el aire acondicionado
Programa entre 24 y 26 °C
No necesito enfriar la casa como si fuera un frigorífico. A partir de 24 °C ya se nota el confort.
Usa el modo ECO o automático
Permite mantener la temperatura sin forzar el motor. Así consumo lo justo.
Mantén filtros limpios
Un filtro sucio hace que el aparato trabaje más y gaste más. Aquí te comparto una guía sobre cómo hacerlo.
Aprovecha ventiladores
Los combino con el aire para distribuir mejor el fresco. Así puedo subir el termostato un par de grados y seguir igual de cómoda. Por aquí te contamos cómo lo hacemos.
Cierra puertas y ventanas
Siempre que puedo, bajo persianas en las horas más calurosas del día. Evitar que entre el calor es ahorrar desde el minuto uno.
Ventila solo en las horas frescas
Suelo hacerlo a primera hora de la mañana o al anochecer. El resto del día, lo mantengo todo cerrado e incluso suelo cerrar persianas o echar las cortinas.
Apágalo por la noche o usa programación
Yo suelo programarlo para que se apague cuando ya estoy dormida. Una hora de funcionamiento basta si la habitación está bien aislada.
¿Y si te pasas con el consumo?
Un truco que uso es comparar mi factura antes y después de cambiar algunos de estos hábitos. Aunque sin duda, la tarifa y compañía con quien tengas la luz son un factor clave en lo que pagas.
Te recomiendo usar el simulador de la factura de luz para comprobar cuánto pagarías al mes con Gana Energía. El verano también es un buen momento para revisar tu factura y cambiarte de compañía.
