El adiós al “Impuesto al sol” y sus ventajas

Pocas situaciones tan inexplicables ha sufrido el gobierno de nuestro país, trascendiendo la política energética de la última década, como la existencia del impuesto al sol. Este peaje despertó bromas e incomprensión más allá de nuestras fronteras, tanto como para ser portada del New York Times.

No se puede poner puertas al cielo, pero sí aduanas al Sol

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Eso debió pensar el “visionario” ejecutivo de Rajoy y Soria (el dimitido ministro que tras esforzarse al máximo en matar a las renovables en el país ahora las defiende en foros internacionales). El actual gobierno dio el paso exigido para finiquitar este absurdo la pasada semana.

Al suprimir este peaje, aquellos productores que transformaban la radiación solar mediante paneles fotovoltaicos dejarán atrás esta pesadilla. Todo un espaldarazo a la producción y el autoconsumo energético. Esto no es más, que una de las acciones que refuerza la nueva sintonía de España con la Comisión Europea sobre la directiva de energías renovables.

Un acuerdo que busca que al menos el 32% de la energía consumida en la Unión Europea en el año 2030 sea de origen 100% renovable. Un compromiso que comercializadoras como Gana Energía hacen posible, no sólo a través del suministro a usuarios y empresas, sino también por su alianza con los productores.

¿Qué es el impuesto al sol?

El peaje o impuesto al sol no era más que un cargo en la factura de los productores de energía renovable destinada al autoconsumo. Un pago por estar conectado a una red eléctrica del oligopolio (Iberdrola, Endesa, Naturgy, etc…). De este modo, garantizaban no quedarse sin energía para los casos en los que la luz solar no pudiera cubrir las necesidades de suministro.

Principales ventajas de la supresión

Los principales damnificados del impuesto eran los productores con un servicio superior al de 10 kW.  Todo un obstáculo para al autoconsumo cuya supresión supone la primera gran ventaja. No sólo para los actuales productores, sino también para motivar a nuevos, y en general por el beneficio que supone para todos el uso de energías 100% limpias.

Otra de las grandes ventajas está en la simplificación de los trámites para la instalación de los paneles fotovoltaicos.  Este proceso pasa del plazo de hasta un año al de un par de semanas. Una agilización notable que además elimina esa importante barrera burocrática que podía desanimar a cualquiera interesado en la producción y autoconsumo.

En Gana Energía podemos ayudaros a facilitaros aún más el proceso, representaros e incluso compraros el 100% de vuestra energía generada.

Ventajas adicionales

Otras ventajas son la ampliación de los límites para la instalación de los paneles. Éstos no deberán estar fijados a un bloque o edificación concreta, si no qué podrán situarse en los alrededores.

También se anulan las exageradas multas a las que hacían frente los productores. Pasando a ser un 10% sobre la facturación para aquellos que incumplan la nueva normativa.

Y por último, es un estímulo para qué las principales beneficiadas del agravio que supuso el impuesto al sol, los oligopolios energéticos (que percibían alrededor de 4 millones de euros cada 100 megavatios nuevos instalados por los productores), dejen de poner barreras a las renovables. O puertas al cielo, impuestos al sol, como prefiráis.